Reseña y fotos Yolanda Bardales, coordinadora MCCM Toluca
El 18 de agosto de 2018, llevamos a cabo un beer yoga, como evento de MCCM Bottle Share + Actividad física.
Desde el año pasado, Juanita y yo quisimos hacer un beer yoga en Pachuca, así que Juanita público en un perfil de Facebook de información en Pachuca, preguntando por una maestra de yoga que quisiera dar la clase. Días después de la publicación, tuvo que borrarla, debido a los malos comentarios, al parecer los maestros y practicantes de yoga en Pachuca, jamás habían oído hablar del beer yoga. Así que, hasta el 2017, no se había impartido ninguna clase.
Este año, volvimos a publicar en el mismo perfil, y tuvimos una respuesta positiva, Adriana Sáenz estaba interesada en dar la clase. Quedamos de vernos en un café y platicamos sobre el movimiento y sobre las ideas que teníamos. Acepto darla y quedamos en hacer una sesión de fotos para poder hacer la publicidad.
Ya solo nos faltaba el lugar, así que, acudimos a un spa, les hablamos sobre la idea de la clase y les gusto. Así que muy amablemente Ruhi Day Spa nos prestó el lugar y varios tapetes para los que no pudieran llevar.
Una semana después nos vimos en un centro de yoga, tomamos algunas fotos y empezamos a circular la información en redes sociales, notamos que la gente empezaba a responder positivamente, ya no había críticas negativas o molestia alguna; es más, empezamos a tener lugares apartados.
Hablamos con el departamento de ventas de Cervecería Concordia, ubicada en Tizayuca, les platicamos sobre el evento y decidimos usar su cerveza Lager Clara, ya que es una cerveza que tiene un volumen de alcohol bajo, es ligera, y por eso era ideal para la clase.
El día llego, así que muy temprano pasamos por fruta y por botellas de agua para hidratar a los participantes al finalizar la clase. Los asistentes muy puntualmente se ubicaron en sus lugares. Juanita y yo empezamos a pasarles los vasos con cerveza y la clase empezó.
He de mencionar que estuvo muy divertida, Adriana le impregno mucho dinamismo, era una clase para cualquier tipo de personas, desde los que nunca habíamos practicado yoga, hasta los que son maestros. Pudimos observar como algunos participantes hacían poses complicadas y muy exactas.
Al finalizar la sesión, tuvimos una pequeña meditación, llena de buena vibra; entendimos que si habíamos derramado cerveza, había sido lo malo del día y que debíamos dejarlo ir.
Los asistentes pasaron por su kit de hidratación, incluso unos nos compraron botellas de cerveza que habían sobrado.
Una experiencia única en Pachuca.
Agradecemos a todos los asistentes, a Ruhi Day Spa por el espacio, a Cervecería Concordia y a Adriana Sáenz.





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